Richard Mahan, de 25 años, había logrado ganar 90.000 libras en un casino online. Pero su suerte cambió de pronto e ignorando el sabio consejo de los apostadores, intentó seguir apostando para recuperar el dinero perdido.
Utilizó 13 de las tarjetas de crédito de sus padres y, mientras apostaba en horas de la madrugada, perdió un total de 158.000 libras esterlinas. Mahan luego trató de suicidarse, convirtiendo a éste en uno de los peores casos de adicción a las apuestas del que se tenga registro en Escocia.
Sus padres, Linda y James, llamaron a la policía luego de que las compañías de crédito les dijeran que su seguro no sería válido hasta que hicieran la denuncia.
Al sheriff de la corte de Forfar se le comunicó ayer que Mahan había estado apostando en la casa de sus padres, en Brechin, Angus, en abril el año pasado, hasta que agotó el límite de todas las tarjetas de crédito.


